Características de la cláusula suelo

 

El Tribunal Supremo califica a las cláusulas suelo como condiciones generales de la contratación, no negociadas por las partes, y las concibe como parte integrante del objeto principal del contrato. Por ello, exige a los Tribunales la realización de un doble control de transparencia para determinar la abusividad de la cláusula, por causar un perjuicio al consumidor, y declarar su consecuente nulidad.

 

Además de quedar sometida al control de incorporación, debe superar un control adicional que garantice que el adherente conozca o pueda conocer la carga económica que realmente supone para él el contrato celebrado. Se lleva a cabo un control para verificar que se han transmitido, de manera clara y destacada, las consecuencias jurídicas y económicas de la cláusula.

 

Es decir, además de la inclusión de la cláusula de forma clara (como una cláusula específica y resaltada dentro del contrato), es preciso que haya existido una información previa y exhaustiva sobre lo que implica la inclusión de esta cláusula.

 

En todo caso, la creación de la apariencia de un contrato de préstamo a interés variable, cuando el índice de referencia o su evolución, previsible para el profesional, a corto o medio plazo lo convertirán en interés mínimo fijo (por ejemplo, 3%), variable nada más al alza, constituye uno de los diferentes supuestos de falta de transparencia y de cláusula abusiva, sin necesidad de que concurra ningún otro requisito.

 

La cláusula suelo convierte el interés variable en fijo a favor del Banco, por lo que, su inclusión en la cláusula referida al interés variable, no sólo resulta contradictoria, sino que puede inducir a confusión y ocultar su alcance. Si el préstamo se califica como de interés variable se puede inducir a error si no se especifica que puede operar como si fuera de interés fijo si el referencial queda por debajo del tipo mínimo pactado o, si se prefiere, si no se destaca que se trata de una modalidad muy particular de préstamo a interés variable que elude las fluctuaciones que lo caracterizan, por lo que el carácter variable es restringido.

 

RECUPERE SU DINERO 

 

La STS 1280/2015, fija como doctrina: "Que cuando en aplicación de la doctrina fijada en la sentencia de Pleno de 9 de mayo de 2013, ratificada por la de 16 de julio de 2014, Rc. 1217/2013 y la de 24 de marzo de 2015, Rc. 1765/2013 se declare abusiva y, por ende, nula la denominada cláusula suelo inserta en un contrato de préstamo con tipo de interés variable, procederá la restitución al prestatario de los intereses que hubiese pagado en aplicación de dicha cláusula a partir de la fecha de publicación de la sentencia de 9 de mayo de 2013”. 

 

Esta Sentencia contiene un voto particular de dos Magistrados, cuya postura es la de proceder a la devolución de TODAS las cantidades pagadas de más desde que se suscribió el préstamo, en aplicación de la normativa y jurisprudencia de la Unión Europea. En este mismo sentido se han pronunciado numerosos Juzgados con anterioridad y, algunos, como el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Zaragoza, en su sentencia 113/2015, con posterioridad. 

 

La legislación nacional ofrece vías, como la establecida en el artículo 1.303 del Código Civil, en el artículo 83 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, y en los artículos 9 y 10 de la Ley sobre Condiciones Generales de la Contratación, para suprimir los efectos nocivos de la nulidad de una cláusula abusiva, de los que se desprende e impone que la misma se tendrá como no puesta y habrá lugar a la restitución de todo lo recibido, con sus intereses.

 

El Tribunal Europeo da la razón a los consumidores españoles

 

El 21 de diciembre de 2016, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha fallado a favor de los consumidores y ha determinado que éstos tienen derecho a recuperar todo el dinero pagado indebidamente al banco por la cláusula suelo de su hipoteca. Tal y como se explica en el párrafo anterior, el Tribunal Supremo español había decidido que solo se podía recuperar lo pagado desde mayo de 2013.


Los consumidores afectados pueden recuperar todo el dinero pagado en virtud de la cláusula suelo, desde el primer pago de la cuota hipotecaria.


Cuanto antes acudan a los Tribunales, antes recuperarán su dinero.

 

Consúltenos su caso